A los 12 años
De dónde vengo
Crecí en una casa donde había amor y también un ambiente que muchas veces era difícil, con un padre que pasaba mucho tiempo fuera y la idea de que la vida era algo que había que aguantar. Tuve migrañas muy fuertes hasta los 18 años, y a los 12 empecé atletismo, que fue mi vía de escape y mi primera gran escuela de constancia, superación y compañerismo. En la pista sentí por primera vez algo parecido a la calma y a la libertad.
A los 20 años
Mi peor año, que fue el mejor
Con 20 años pagué con mis ahorros el divorcio de mis padres, y poco después nos fuimos a vivir al piso pequeño de mi abuela porque en casa ya era imposible pagar la hipoteca. Al mismo tiempo, en el centro de alto rendimiento de Soria, viví mi peor año deportivo, que curiosamente fue el mejor de mi vida en crecimiento personal. Allí empecé a leer con muchísimas ganas, a meditar y a buscar a personas que ya hubieran recorrido el camino que yo quería recorrer.
Más de 10 años formándome
Lo que fui aprendiendo por el camino
Durante muchos años invertí casi todo lo que ganaba en libros, cursos y mentores, y en estos más de 10 años formándome esa cifra ha superado los 230.000 €. Te lo cuento como parte de mi historia, porque fue la decisión que más me ha ayudado, y si pudiera escribirle una carta a mi yo de 19 años le diría que buscara un buen mentor mucho antes. Sigo sin tener la verdad absoluta, y si alguien la encuentra, le agradeceré mucho que me avise.
Hoy, en cada clase
Cómo me gusta enseñar
Me gusta explicar una idea, contarte por qué importa, ponerte un ejemplo y proponerte algo que puedas probar hoy mismo. La ciencia me interesa mucho y procuro contarla de forma sencilla y rigurosa, distinguiendo lo que está demostrado de lo que a mí me ha funcionado. Una cosa es entenderlo y otra vivirlo, y por eso siempre te invito a observar, ir ajustando y volver al camino cuando te hayas salido unos días.
Y lo que viene
Por qué sigo haciendo esto
Suelo decir que vivo jubilado, pero jubilado desde el júbilo, porque me dedico a esto por lo mucho que lo disfruto y lo que voy ganando lo invierto en proyectos nuevos que me ilusionan. Mis valores son la salud y la vitalidad, el crecimiento, la contribución y la paz. Me gusta pensar en esta marca como en alguien tranquilo, que medita, cuida su salud, pasa tiempo de calidad con las personas que ama y comparte lo que le sirve para que otros puedan seguir su propio camino.